Boda en Araeta Sagardotegia: Un "Sí, quiero" en el jardín y un atardecer mágico | Ianire e Igor
Hay lugares que tienen un encanto especial, capaces de transformar una boda en una experiencia inolvidable. Y cuando una pareja con la conexión y la energía de Ianire e Igor elige un sitio como Araeta Sagardotegia (a un paso de San Sebastián), sabes que el resultado va a ser increíble.
Su gran día fue un ejemplo perfecto de cómo disfrutar de cada momento, sin prisas y con mucha emoción. Y para mí, como fotógrafo, fue un auténtico regalo poder documentar cada etapa de esta montaña rusa de sentimientos.
El 'First Look': Un instante de intimidad antes del "sí"
Ianire e Igor decidieron romper con la tradición y optaron por hacer un "first look" (un primer encuentro a solas) antes de la ceremonia.
Soy muy fan de este momento. Lejos de restar emoción a la entrada en la ceremonia, el 'first look' les permitió verse por primera vez vestidos de novios en la intimidad, sin 100 pares de ojos mirándoles. Fue un momento precioso, lleno de nervios que se transformaron en abrazos, lágrimas contenidas y risas cómplices. Unos minutos solo para ellos dos que les dieron la calma necesaria para afrontar el resto del día.
Ceremonia en el jardín y celebración en Araeta
La ceremonia civil se celebró al aire libre, en el cuidado jardín de Araeta. El entorno verde y la decoración floral crearon una atmósfera súper romántica y natural. Fue una ceremonia muy personal, donde las palabras de sus seres queridos fueron las protagonistas.
Tras el "sí, quiero" y un animado cóctel en las terrazas, pasamos a uno de los puntos fuertes de este espacio: el espectacular comedor. La mezcla de la estructura de madera con las enormes cristaleras que dejan entrar la luz natural crea un ambiente impresionante para el banquete.
La luz dorada del atardecer
Aunque el día pasa volando entre brindis, platos deliciosos y los primeros bailes, siempre intento "robar" a los novios unos minutos justo antes de que caiga el sol.
Con Ianire e Igor aprovechamos esas últimas luces mágicas del atardecer. No se trata de posar, sino de darles un respiro. Es el momento en el que por fin se miran y dicen: "¡Lo hemos hecho, ya estamos casados!". Esa felicidad genuina, bañada por la luz dorada del final del día, es la que me encanta capturar antes de que vuelvan a la pista de baile a darlo todo.
Gracias, pareja, por dejarme ser testigo de vuestra historia en un día tan bonito.
Os dejo con el resumen en imágenes de la boda de Ianire e Igor en Araeta. ¡Espero que lo disfrutéis!
¿Te casas en Araeta o en los alrededores de Donostia y buscas una fotografía natural que cuente vuestra historia real? Me encantaría saber más sobre vuestros planes. ¡Escríbeme!