Boda en Katxiña
Celebrar una boda en el País Vasco siempre es especial, pero cuando el escenario es la Bodega Katxiña en Orio, la magia está asegurada. Como fotógrafo, hay lugares que te lo ponen fácil, y la boda de Jone y David fue, sencillamente, un sueño visual de principio a fin.
Una ceremonia exterior con sabor a salitre y viñedos
El día comenzó bajo un cielo despejado. Jone y David eligieron el espectacular jardín de Katxiña para su ceremonia civil. Con el ratón de Getaria asomando al fondo y las hileras de viñedos rodeándolos, el intercambio de votos fue de una emotividad vibrante.
El cóctel en el exterior permitió a los invitados disfrutar de la esencia de Orio: aire puro, una luz limpia y la arquitectura moderna de la bodega como telón de fondo. Capturar los brindis y las risas espontáneas en este entorno es lo que hace que mi trabajo cobre sentido.
Banquete y fiesta: Energía pura en el comedor
La celebración se trasladó al interior, al moderno comedor de la bodega, donde la piedra y el cristal crean una atmósfera elegante y acogedora. Pero la calma duró poco: una vez terminada la cena, el ambiente subió de nivel. Contar con Joseina Etxeberria como DJ es garantía de éxito. Joseina supo leer la pista desde el primer segundo, convirtiendo el baile de Jone y David en una auténtica fiesta que nadie quería que terminase.
La hora dorada: Un atardecer inolvidable en Orio
Si tuviera que quedarme con un momento, sería la sesión de pareja. Justo antes del baile, nos escapamos con Jone y David para aprovechar la luz espectacular del atardecer. La luz caía baja, bañando los viñedos de un tono dorado que solo se encuentra en esta zona de la costa guipuzcoana. La complicidad de la pareja hizo el resto; fotos naturales, sin posados forzados, donde el paisaje y el amor eran los únicos protagonistas.
Si estás planeando tu boda en la Bodega Katxiña y buscas un fotógrafo que capture la luz de Orio y la emoción de vuestro día de forma auténtica, espero que estas imágenes os inspiren tanto como a mí.